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Evangelio del día

Impulso Espiritual

Para que suceda la acción de Dios, su milagro, se requieren dos voluntades: las del hombre que suplica y no exige (“Si quieres puedes curarme”) y la de Dios que siempre quiere… Dios no lo hará solo, hace falta que lo supliquemos… Como decía s. Agustín: “Aquél que te creo sin ti, no puede salvarte sin ti”…. o a la mexicana…. Dios nos diría : “Ayúdate que Yo te ayudaré”.