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Evangelio del día

Impulso Espiritual

A Felipe y los demás no les caía el “veinte” (no entendían) cómo Jesús podía decir que el Padre era/estaba en él, a pesar de que les había dicho “quien recibe a uno de ustedes en mi nombre, a mí me recibe”. Oportuno hubiera sido que le preguntaran a Pablo que diría “Ya no soy yo quien vive en mí, es Cristo que vive en mí”. Mejor aún hubiera sido la pregunta al único ser que pudo decir: “Él vive en mi” : María de Nazareht la Santa Madre de Dios. Ninguno pudo decir con tanta verdad….Él está en mí. OREMOS unidos ahora siguiendo al Papa por las consciencias y la buena inversión del dinero. El COVID-19 nos ha mostrado que es mejor invertir en hospitales y salud pública que en perfeccionamiento de armas.