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Evangelio del día

Impulso Espiritual

Para poder guíar a otro o indicarle su defecto es necesario poder ver bien y para ello hay que haber sacado de nuestro ojo todo aquello que nos impide ver bien. Eso explica porqué a veces hemos agrandado ciertos pecados y disminuido los otros que son más vistosos. El único que ve bien para juzgar es Dios. Trabajemos en quitarnos aquel tronco que traemos para ver cómo ayudamos a los demás.